Recordad a los Refugiados

Recordad a los Refugiados

El campo de Kakuma se encuentra en el condado de Turkana, Kenia y alberga a unos 200.000 refugiados.
El gobierno nacional ha impuesto el confinamiento desde el pasado mes de abril, intentando evitar que la Covid 19 se propague por el campamento.
Como nos comentaba Martha Korok, una de las tres maestras que en septiembre 2019 participó en un curso de formación en nuestro campus, este intento ha sido en vano. Ayer ya se habían confirmado 6 casos de coronavirus en Kakuma.
Si tenemos en cuenta que una de las medidas de prevención más importante es la de lavarse las manos imaginemos cómo podemos frenar el avance en una población que solo dispone de 10 -20  litros de agua por persona al día.
Sabemos que la pandemia mundial ha colapsados sistemas de salud como el de España y que Kakuma no está preparada para enfrentar una avalancha de contagiados, por lo que la mejor forma de frenar el contagio es la  prevención.
Desde la Fundación UCJC y en colaboración con el grupo de teatro Rise Junub hemos puesto en marcha dos iniciativas en esta línea:
  • Asegurar la prevención colaborando con la donación de jabón líquido y mascarillas, para lo que todavía está en marcha nuestra campaña de recaudación de fondos.  ¡Vuestra ayuda es vital para salir de esta situación!
  • Sensibilizar a la población a través de la poesía. Como ejemplo os dejamos a continuación la traducción y el video del poema de Yang Yohannes representado por Awak & Onen.   Tambien podeis disfrutar de la poesía de Naomi Nhiel interpretada por Abuol Maluethde, que tradujimos en nuestro blog: “Una batalla biológica que puede ser combatida con ideas y creatividad”

Recordad a los Refugiados
por Yang Yohannes
 
– Soy un refugiado sursudanés que  durante las dos últimas décadas de su vida sólo ha conocido como hogar seguro  el Campo de Refugiados de Kakuma.
– Soy una refugiada sursudanesa que debe su supervivencia y prosperidad desde hace 15 años a ACNUR y al Gobierno Keniano
¿Sabías que mi vida, mi futuro, son inciertos a causa de la pandemia del coronavirus? Esta tormenta que ha cogido al mundo por sorpresa ha contagiado a más de 3 millones de personas y  más de 200.000 vidas han sucumbido a su amenaza mientras la economía mundial sufre una recesión.
El cierre preventivo de escuelas, oficinas y negocios; Gobiernos que apoyan medidas de confinamiento, toques de queda y prohibiciones a la circulación; Instituciones intentando contener la expansión del coronavirus.
Si bien todo esto demuestra la naturaleza de esta crisis, ¿Has pensado en la situación que están viviendo los refugiados y solicitantes de asilo que viven en áreas superpobladas?
El Campo de Refugiados de Kakuma es el hogar de más de 180.000 refugiados y solicitantes de asilo.
Este Campamento lleva acogiendo refugiados de países vecinos a Kenia durante casi tres décadas y al igual que otros Campos alrededor del mundo se encuentra especialmente amenazado por la pandemia del Coronavirus.
Vivimos en familias de diez personas en promedio por hogar.
Compartimos servicios tales como grifos de agua, mercados y centros de distribución, hospitales y clínicas.
Pero lo peor es que vivimos en comunidades muy cerradas.
En esta situación, ¿hay alguien que no crea que los refugiados nos exponemos a un riesgo aún mayor al COVID 19?
La Organización Mundial de la Salud y el Gobierno de Kenia han llevado a cabo medidas para combatir la propagación del COVID 19, tales como el porte de mascarillas, la práctica de la distancia de seguridad, la prohibición de las reuniones públicas, el lavado frecuente de manos con agua y jabón, los trabajos de desinfección…
Medidas que se extienden por todo el país mientras los médicos trabajan sin descanso para aplanar esta curva infame y mitigar esta contagiosa enfermedad.
Sin embargo, ¿has pensado alguna vez en nosotros, los refugiados y solicitantes de asilo que vivimos en campos congestionados donde estas medidas no son tan sencillas de implantar?
¿Has pensado alguna vez en nuestras instalaciones médicas donde no pueden realizarse cuidados de emergencia?
Sin Equipos de Protección Individual para nuestros sanitarios,
Sin respiradores,
Sin máquinas de reanimación,
Sin recursos para los casos que surgen en el Campamento.
No obstante, la comunidad de refugiados está en deuda con la ACNUR, y todas las agencias que colaboran en el Campamento y el Gobierno Keniano por su increíble labor para contener la expansión de esta pandemia.
Agradecemos también a nuestros compañeros refugiados que pelean contra el Coronavirus en primera línea de batalla: a los doctores, a los sastres que confeccionan mascarillas para miles de refugiados, y a todas aquellas personas que elaboran jabones para otros refugiados.
Desde aquí llamamos a la Organización Mundial de la Salud y otros cuerpos internacionales para que trabajen mano a mano con ACNUR y las naciones que acogen refugiados.
Luchemos unidos contra el COVID 19.
Esto también pasará.
        Gracias.