Aprendizaje- Servicio, una experiencia gratificante

Aprendizaje- Servicio, una experiencia gratificante


Mª del Carmen Fraire Pérez
Alumna Grado de derecho
Universidad Camilo José Cela

Cuando supe que el ámbito formativo de la Universidad Camilo José Cela los alumnos disponíamos de la posibilidad de hacer voluntariado como parte del programa didáctico no dudé en decantarme por ello. Aunque desde un primer momento no dudé en realizar un voluntariado social barajé varias opciones optando por realizarlo en una residencia de mayores, tan castigadas en estos meses. Creo que son un colectivo con muchas necesidades y trabajar con ellos, de manera cercana, sería muy gratificante.

Tras buscar en varios días encontré el lugar perfecto para mi; una residencia pequeña dirigida por la Hermana Blanca Rocío perteneciente a la congregación “Hnas de Pobres Maiquetía” que junto a otras dos hermanas de edad avanzada y trece trabajadores cuidan a 39 mayores intentando hacer de aquel lugar un hogar acogedor para ellos.

Situada unos 16 km de la ciudad de Badajoz, la Residencia de mayores “Lisardo Sánchez” está ubicada en pleno campo, junto a la ermita en honor a la Virgen de Bótoa. Santuario construido en el siglo XIV en el paraje denominado “Botoba” y cuya construcción actual data de los siglos XVIII-XIX.

Allí, en medio del campo, se alza el edificio, rodeado de vegetación y de campos de siembra. Un lugar tranquilo en el que todos somos bienvenidos, cualquier ayuda, cualquier colaboración que les ofrezcamos nos es recompensada de manera exponencial.

El voluntariado centrado, sobre todo, en cuestiones relacionadas con el Grado en Derecho, el cual curso, nos permite aprender y a la vez proporcionarles ayuda y acompañamiento

Tras varias semanas trabajando con ellos de la mano de María Mercedes Ubago Moreno de la Fundación de la Universidad Camilo José Cela estamos intentando poner los primeros programas, uno en colaboración con la Fundación Psicología sin frontera debido a la necesidad de ayuda psicológica que tienen algunos residentes con sus facultades intelectivas perfectas condiciones y un segundo programa de apadrinamientos/amadrinamientos de mayores, algo bien recibido por la directora del centro y que tenemos pensado proponer a la organización “Adopta un abuelo”

Creo que este tipo de acciones sociales puede ser una buena opción para adquirir experiencia, formación y conocimientos, a la vez de enriquecernos personalmente.