La Historia de Carolo: Feliz y triste en la universidad

La Historia de Carolo: Feliz y triste en la universidad

Proyecto mi voz

Artículos escritos por personas con discapacidad intelectual

Carlos Triguero Martínez (Carolo)
Estudiante de la Universidad Camilo José Cela del Experto Universitario en Competencias Sociolaborales.
Programa financiado por la FUNDACIÓN ONCE

A Carolo le cuesta aprender porque nació con discapacidad intelectual, un 33%, trastorno del lenguaje y discapacidad madurativa. Ha luchado con esfuerzo para conseguir deshacerse de las etiquetas negativas que muchas personas le ponían porque Carolo no es discapacitado “tiene discapacidad” que no es lo mismo y mucha gente que no está aquí presente le ha dado consejos para triunfar en la vida y, por eso,  Carolo cada vez que consigue el objetivo que se propone mira el cuadro de sus abuelos maternos y dice gracias a vosotros y suelta algunas lágrimas porque sus abuelos maternos fueron un gran ejemplo de superación que le transmitió muchas cosas a Carolo.

Esta es su historia…

Carolo era un chico muy feliz hasta que un día se le torcieron las cosas, veía un futuro oscuro y frío. Carolo estaba en la fundación A LA PAR buscando trabajo hasta que un día su vida cambió por completo, daría mil y una vueltas. Daniel (su profesor) le preguntó a Carolo que si quería estudiar en una universidad y estudiar en una universidad es una gran noticia, no se lo pensó más y dijo que sí. Carolo tenía mucha alegría porque gracias a él era feliz y ya no estaba tan triste como estaba antes.

Dos días después hizo una prueba de acceso y cuando se enteró que le habían seleccionado Carolo casi llora de alegría porque era una buena noticia, se proponía un nuevo objetivo y nuevas metas de superación para conseguir cumplir en la Universidad Camilo José Cela.

Primeros días…

El día de la presentación estaba impaciente y casi ni durmió aquel día porque tenía tantas ganas por empezar que quería darlo todo, crecer y aprender mucho en esta Universidad.

Conoció a nuevos compañeros algunos de ellos como Macarena o Rodrigo ya les conocía de la Fundación A LA PAR, pero había otros que no y se intentó adaptar al ambiente universitario como pudo, hacerse amigos y llevarse bien con los compañeros y con los profesores. Carolo vio que tenía buenos profesores y con ellos aprendía un montón de cosas.

Sus profesores…

Cuando un profesor estaba 2 o 3 días dando clase y luego se despedía Carolo se ponía triste porque los días pasan tan rápido que…luego cuando te dice un profesor me despido que es mi última clase ya te da tristeza, pero esto no significa que no les veamos ya les veremos o bien en el descanso o bien en los pasillos y les saludaremos. Hay profesores que hicieron despedidas con una actividad muy chula como por ejemplo Ceci (Cecilia Theirs) que nos presentó a sus alumnos y alumnas para conocernos y gracias a Ceci Carolo hizo nuevas amigas en la universidad, también le encantó cuando Pilar Esther (Pilar Esther Mariñoso) hizo el laberinto matemático de operaciones.

Cuando Carolo conoció a Diego Galán le impresionó las gafas transparentes no había visto esas gafas, le encantaron sus clases y aprendió un montón.

A Carolo le hablaron de Sonia Betancort y tenía muchas ganas de conocerla.

Hay que decir que antes de conocer a un profesor, Margarita (Margarita Alonso), le decía que tenía que buscar a los profesores en la página de la universidad e informarse de qué asignaturas darían y así la clase sabría más o menos que asignaturas iban a dar con este profesor.

Sus aprendizajes…

Carolo por temas personales faltó una semana a clase y tuvo que hacer clases, telemáticamente, y se perdió las clases de Jorge Santiago (Jorge Santiago Barnés) y cuando dieron la clase en el plató televisivo de la universidad se puso triste porque se incorporó cerca de dar las vacaciones navideñas y le hubiera gustado no haber faltado ningún día a clase.

Carolo se pone triste porque le aburre estar sin aprender cosas. Le gusta aprender, ponerse nuevas metas, nuevos objetivos en la vida y en la Universidad Carolo aprendió a:

no pedir perdón cada vez que se equivoca porque de los errores se aprenden

aprendió a “casi” entender cuando Margarita usaba el doble sentido

Una pandemia le acompaña…

Cuando comenzaba diciembre Carolo vio cómo se pasaba el mes volando, a comienzos de diciembre Carolo decidió irse con los compañeros de la universidad, pero desgraciadamente un compañero cuando quedó con Carolo estaba bien pero el martes avisó que se había hecho una PCR y había dado positivo. ¡Carolo no se lo podía creer porque había estado con él el sábado y el lunes visitó a su abuela paterna ya que era su cumpleaños! Le avisaron que tenía que faltar 10 días a clase. Intentó hacer su vida normal, pero desde casa, Margarita le enviaba un enlace para unirse a la clase y había veces que no podía hablar solo escribir, pero Carolo intentaba participar en las clases. El día que se incorporó hizo una visita inesperada Laura (Laura Herrero) la profesora de música y le propuso a la clase una actividad navideña muy chula, ya que era navidad les propuso llevarse un objeto navideño para cantar un villancico y bailar un poco al ritmo del villancico.  Carolo se apuntó en la agenda que se tenía que traer un objeto navideño. Al día siguiente, los compañeros se alegraron de verle de nuevo y Carolo lo único navideño que tenía era la corona del roscón que se la tuvo que poner por casa todo el martes ya que le había tocado la figura y cuando llegó a clase vino Laura la profesora de música.

Se desilusionó cuando le avisaron que hasta el 8 de febrero no empezaban las clases y las iba a tener online y a Carolo le gustaba las clases presenciales ir a la Universidad Camilo José Cela en el autobús y ver a los compañeros. Estaba triste porque estuvo en cuarentena solo pudo acudir 3 días a clase antes de que le dieran antes las vacaciones de Navidad, y en enero descubrió que las iba a dar online …  casi un mes entero sin ir a la universidad.